Lo comentábamos con un amigo ayer, que me lo decía como para que lo publicara en este blog, pero yo le decía que esperáramos, que podía ser un error, que se iban a dar cuenta. Después dicen que uno es mala onda y anda viendo maldad donde no la hay.
Pero, bueno, la cosa explotó igual.
Cristina Littin es presidente del jurado de Festival de Cine de Valdivia que parte hoy. La polémica está en que la señora Littin fue productora ejecutiva de «Fuga», película en competencia. Así lo informa El Mercurio de hoy.
Por supuesto, a primeras, a mí me parece esas típicas chambonadas que hacen en Valdivia y que después no quieren admitir que es una chambonada y quieren tapar el sol con la mano. Que Cristina Littin sea jurado en Valdivia la daña a ella, daña a la película y daña al festival de una forma absolutamente innecesaria. Que no se den cuenta, o que insistan con lo decidido es casi absurdo. Según Lucy Berkhoff, directora del festival, al momento de hablar de «Fuga», Cristina Littin se marginará. Pero, en el caso hipotético de que eso ocurra… ¿para qué tener jurados que se marginan? ¿Por qué? ¡¿por qué?!