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Elemental, mi querido Movieland

Primero, los hechos.

1) Tal como había sido anunciado toda esta semana, la película «El mocito» de Marcela Said y Jean De Certeau sería estrenada ayer jueves en tres salas de Movieland, una en La Dehesa (sala 5, 21:30h) y dos en La Florida (sala 8, 21:35h y sala 10, 20:35h). Sería una sola función diaria en esas salas, más una función de medianoche en dos de ellas, viernes y sábado.

2) Además de Movieland, «El mocito» preparó su estreno en el Centro Arte Alameda (tres funciones diarias, sala 2) y Cine Huérfanos (cinco funciones diarias, sala 2), un par de funciones por fin de semana en el Museo de la Memoria de acá a final de año, hizo un trato con Bazuca para ser parte de su catalogo On Demand a partir del mismo día jueves, y con The Clinic para vender el DVD con la revista a un precio especial de $3.990.

3) Esta estrategia de estreno simultáneo que hizo Marcela Said fue parte de un esquema de distribución apoyado por Corfo, que dio apoyo fiscal para hacer el DVD, las copias, y un DCP, el estándar actual en la industria para el cine digital, que tuvo un costo app de $2.000.000 y que se hizo precisamente porque era el requerimiento para exhibir la película en Movieland.

4) El trato que hizo Marcela Said con Movieland fue sin contrato de por medio, sino que de palabra, algo bastante habitual en el trato entre salas y películas chilenas (pero quizás, a partir de hoy, cada vez menos recomendable). Lo único que queda de esos tratos fueron los emails que se mandaron las partes.

5) El jueves cerca del mediodía, Marcela Said recibió el siguiente email de parte de Patricio Fuentealba, jefe de programación de Movieland:

Estimada Marcela,

Tenemos un grandísimo problema con la exhibición en cines de El Mocito. Nunca nos informaste que hoy saldría a la venta en DVD junto a The Clinic. Esto nos pone en una condición sumamente incomoda con el resto de los distribuidores ya que es incompatible el hecho de exhibir en cines y transformar el DVD en auto liquidable, junto a un semanario de gran circulacion. Es por esta razón que deberé sacar de programación la película.

Atentamente,

Patricio Fuentealba M.
Jefe de Programación
Cines Movieland

Cuando Marcela Said recibió el email, de inmediato llamó a Patricio Fuentealba, quien le dio a entender que la decisión no estaba totalmente cerrada. Como parte de la negociación con Movieland para que no la sacaran de cartelera, Patricio Fuentealba le pidió a Marcela Said que hiciera una carta donde ella se «inculpara» totalmente del «error» para él poder hacer una gestión «con los de arriba» para que la dejaran al menos la película la primera semana. Marcela Said hizo esa carta y se la envió por email. Es decir, alcanzó a hacer una apelación. Esto dice esa carta (pongo el texto totalmente sin editar, y de hecho, la segunda línea que está entreparentesis es un comentario que le hace Marcela Said a Patricio Fuentealba para que edite la carta a su antojo y así ser «perdonada»):

Estimado Patricio
(censura no mas que igual hay lineas pesadas) o agrega

Entiendo perfectamente lo que esta pasando. Nunca pensé que un estreno simultaneo pudiera traer todos éstos problemas. No hubo ninguna mala intención de mi parte, mas que falta de experiencia.
Yo distribuyo, porque ningún distribuidor se interesa en pequeñas peliculas documentales como las mias, ni ningun complejo de cines quiere exhibirlas.
Asumo mi error involuntario y te eximo de toda responsabilidad frente a lo que está pasando pues tu no sabias nada de esto. Cuando sacamos Opus Dei, también lanzé el DVD el mismo dia y no tuve problemas, por eso no sabía todo esto. Pero, tu sabes que tenemos contraactualmente un compromiso, que no solo nos incluye a ti y ami, sino también incluye recursos del estado, a través de Corfo.
Los DCP, que se hicieron para cine Movieland, especialmente, son el porcentaje mas alto de toda mi distribución y esta el compromiso frente a ellos, asumido por ambos, de mantener la película en cartelera al menos una semana. No es de nuestro interés , ni tuyo ni mio, judicializar todo este tema.
Te propongo que mantengas nuestros compromisosm al menos la semana en la que estamos amarrados frente a Corfo y luego eres libre de aceptar las presiones de los otros distribuidores y sacar la película de cartelera.
Siento de verdad lo que está pasando y te agradezco igual el hecho de ser el único complejo de cines de abrir una puerta al cine independiente.

6) A pesar de la carta, la película finalmente fue sacada de cartelera por parte de Movieland en sus dos complejos. Una función se alcanzó hacer en la sala de Mall La Florida porque ya habían sido vendidas algunas entradas. Movieland sacó la información de la película de su sitio web en la tarde del jueves, pero no alcanzó a avisar a las carteleras de los diarios de su nueva programación, por lo cual en los diarios de hoy viernes todavía aparecen anunciadas las funciones de «El mocito».

7) Marcela Said entró ayer jueves a las 6PM a una entrevista a Radio Paula con Natalia del Campo y mencionó el hecho de que la película ya no se exhibía en Movieland por presión de los distribuidores, que fue el primer argumento por email (y luego por teléfono) de Patricio Fuentealba. Además, Marcela Said lo publicó en su cuenta de Twitter y se lo dijo a The Clinic: «entre esos distribuidores estaban Fox y Warner».

8. Movieland publicó en su sitio web una declaración que decía lo siguiente:

Queremos informarles que debido a una incompatibilidad entre el estreno en cines y venta paralela en DVD de “El Mocito”, nos vemos enfrentados a la lamentable decisión de dejar de exhibir en nuestras salas este documental. Lo anterior no altera en nada el firme propósito de Cines Movieland de continuar apoyando los estrenos en cine chileno en cualquiera de sus géneros y formatos.

Esos son los hechos. Ahora, aquello donde hay discrepancia:

La presión de los distribuidores: De acuerdo a Marcela Said, después del email de Patricio Fuentealba, tuvo una conversación telefónica con él, donde el jefe de programación de Movieland le mencionó que no podían estrenar simultáneamente una película en salas y DVD por la presión de los distribuidores Fox/ Warner. Ricardo Osorio, gerente de marketing de Movieland (con quien hablé anoche por teléfono por este tema) niega que Movieland haya dado esa razón, y que sus motivos son propios de Movieland como empresa: no dan películas que se estrenan simultáneamente en DVD. Punto. Marcela Said dice que esa conversación sí existió, que sí le mencionó a Fox Warner y de hecho, es un argumento que le adelantó en el primer email donde le anunció que sacaría la película.

Ahora, ¿qué pasó realmente? ¿Por qué Movieland hizo algo así de inédito? Hasta donde yo recuerde: ¿cuándo antes un exhibidor había sacado una película de cartelera el mismo día de su estreno comercial?

Bueno, entendidos los hechos y la discrepancia, podemos hacer dos suposiciones posibles para entender por qué Movieland sacó la película:

1) LA PRAGMÁTICA: Efectivamente Movieland se sintió pasado a llevar por enterarse a última hora que la película se editaba también en DVD, y ante el temor de no llevar demasiados espectadores por ese tema (porque las personas preferirían comprar el DVD antes de que ir a ver la película en sala), prefirió programar algo distinto en esa sala. Optó, digamos, por el mal menor en términos económicos.

2) LA POLITICA: Movieland quiso sacar la película porque no le gustaba el tema político de «El mocito», o recibió algún tipo de presión política de parte de sus dueños (el consorcio Cencosud, de Horst Paulmann), o bien, del centro comercial La Dehesa.

De la segunda suposición no hay ningún antecedente -más que la sospecha por la sospecha- que permitan fundamentarla. Por lo tanto, solo podemos quedarnos -hasta ahora- con la primera. Pero si es así… ¿por qué Movieland implicó, en primera instancia, a las otras distribuidoras, en particular, las norteamericanas como Fox Warner?

Quizás nunca lo sepamos. Pero mi hipótesis es la siguiente: les dio vergüenza hacer lo que estaban haciendo. Les dio vergüenza cancelar a una película pequeña, que iba en una sola función, apenas quitando espacio, por un argumento económico. Y por eso surgió el argumento de «las otras distribuidoras». «No somos nosotros, son ellos lo que nos obligan a hacerlo». Y por eso surgió lo de la carta: «No soy yo, son ellos los ‘de arriba’ los que me obligan a hacerlo». Dicho sea de paso, por si no es obvio hasta el momento en esta deducción, hablé con varios encargados de las principales distribuidoras norteamericanas en Chile. En especial, Fox Warner. Déjenme decirles: están indignados. No solo apenas conocían la película «El mocito», sino que estaban particularmente molestos por aparecer en un tema donde no tenían por qué aparecer. Niegan toda presión, y en particular la niegan por un argumento pragmático y razonable… ¿qué ganaban ellos realmente sacando «El mocito» si era una película muy pequeña? ¿Darían una pelea tan ruidosa por algo así?

Claro. Para qué. Como en los asesinatos, deben ser descartados como sospechosos por la primera razón de todas: no tienen motivos.

Por lo tanto, lo que nos queda el tema de la vergüenza. Me parece, además, que en Movieland tomaron la decisión demasiado apresuradamente, quizás, para alcanzar a incluir una película nueva en ese horario y anunciarlo a tiempo en las carteleras. Y subestimaron (o simplemente, no se imaginaron) que una decisión como la suya haría la cantidad de ruido que hizo. Probablemente no leyeron los diarios ni escucharon la radio esta semana. No leyeron los diarios donde se hablaba del incidente Labbé/Krassnoff, no vieron los noticiarios, ni escucharon los constantes avisos radiales de The Clinic (en Cooperativa, Biobio, Zero) anunciando que sacaban un DVD de «El mocito» el mismo día de su estreno.

Bueno, qué más se puede decir. El pecado de Movieland fue algo que hasta hace poco nadie castigaba: el de la codicia. Pero los tiempos cambiaron. Hoy son la clase de cosas que dan vergüenza. No es un delito, no es ilegal, no es perseguible. No. Pero fue maleducado (rompieron su palabra, y avisaron por email, y mintiendo), y fue vergonzoso. Se quedaron con lo pequeño (rentabilidad de una sala) y se olvidaron de lo grande (su lugar en la industria local). Hoy Movieland, que estaba intentando abrir espacios de exhibición para películas chilenas este año, acaba de lanzar su imagen pública por la ventana. Por un puñado de funciones que -si estaban vacías como tanto temían- nadie se habría enterado.

Elemental, mi querido Movieland.