Categorías
EN CARTELERA

Zapatos de Chabrol

Basta. Debe ser mi ignorancia cinéfila, que sigue siendo vasta, pero no recuerdo haber visto NUNCA una película de Chabrol que me haya dejado impresionado. ¿Me pueden refrescar la memoria? La verdad, me carga su cine «interesante», sus sobremesas vacías, su gusto por cierta seudoaristocracia francesa, su ironía fome, sus botellas de vino con lindas etiquetas. Es muy pillo Chabrol, lo suficientemente inteligente para hacer películas «interesantes» que dicen muy poco. ¿A que viene esto? «La comedia del poder» es una muy obvia y mal filmada denuncia «irónica» sobre los mecanismos del poder enfrentados a la justicia, representada por una Ana Gloria Chevesich francesa (la siempre bella e histérica Isabelle Huppert) que trabaja todo el día para acabar con una red de corrupción gubernamental. Chabrol es muy prolífico, pero ciertamente menos interesante que sus contemporáneos, y su manera de filmar me parece totalmente automática, desprolija y anticuada. Creo que ya me cansé de ese cine suyo de casas en la campiña, restoranes caros, pequeñas intrigas deflagrantes y operetas decimonónicas con personajes hundidos en su propio aburrimiento. Vamos, gritemos todos juntos: ¡Qué lata Chabrol!