{"id":64,"date":"2005-05-30T22:05:49","date_gmt":"2005-05-31T01:05:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analizame.cl\/blog\/?p=64"},"modified":"2005-11-24T22:06:42","modified_gmt":"2005-11-25T01:06:42","slug":"bafici-resumen-para-mabuse-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/2005\/festivales-de-cine\/bafici-resumen-para-mabuse-2\/","title":{"rendered":"BAFICI&#8230; Resumen para Mabuse"},"content":{"rendered":"<p>Este articulo fue escrito para los amigos de <a href=\"http:\/\/www.mabuse.cl\">Mabuse<\/a>, quienes, dicho sea de paso, han armado <a href=\"http:\/\/www.goethe.de\/ins\/cl\/sao\/es454149.htm\">una completa retrospectiva (compuesta por 21 pel\u00edculas) de Fritz Lang<\/a> en conjunto con el Goethe Institut. Ya hablaremos de ello. De momento, les copio una nota que escrib\u00ed para esa revista sobre mi paso por BAFICI, la salida de Quint\u00edn y las cosas que podemos aprender de todo ello en Chile. Saludos. <em>-GM<\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-size:180%;\">\u00bfEl \u00faltimo BAFICI?<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p>\n<span style=\"font-size:130%;\">La salida de Quint\u00edn, no el creador pero s\u00ed el mayor impulsor del Festival de Cine Independiente de Buenos Aires, deja dudas sobre el futuro del evento. Y nos plantea varias preguntas sobre lo que entendemos cuando hablamos de \u201cindependencia\u201d en el cine.<\/span><\/p>\n<p>En noviembre del a\u00f1o pasado, la noticia explot\u00f3 en los c\u00edrculos cin\u00e9filos argentinos. \u201cSe va Quint\u00edn\u201d, fue la noticia. \u201cSe va Quint\u00edn del <a href=\"http:\/\/www.bafici.com.ar\">BAFICI<\/a> y se va de <a href=\"http:\/\/www.elamante.com.ar\">El Amante<\/a>, pero no hay relaci\u00f3n entre las dos salidas. Solo coincidencia. Una mala coincidencia\u201d. Escuch\u00e9 la noticia repetirse, con id\u00e9nticas palabras, de parte de amigos periodistas, amigos directores y amigos cesantes al otro lado de la cordillera. La primera confirmaci\u00f3n la pude ver en <a href=\"http:\/\/http:\/\/www.pagina12web.com.ar\/diario\/espectaculos\/6-43741-2004-11-18.html\">un breve en P\u00e1gina 12<\/a>. Y luego, <a href=\"http:\/\/www.lanacion.com.ar\/662356\">en otra nota, bien infame, en La Naci\u00f3n Argentina<\/a>. Y finalmente, <a href=\"http:\/\/bonk.com.ar\/tp\/fangal\/204\">en un sitio web donde el mismo Quint\u00edn daba las razones de su salida<\/a> (tanto del festival como de la revista).<!--more|inline--><\/p>\n<p>Para entender lo que es actualmente el BAFICI, hay que entender qui\u00e9n es Quint\u00edn, y por qu\u00e9 fue tan lamentable su salida. Quint\u00edn es el seud\u00f3nimo de Eduardo Ant\u00edn, un licenciado en matem\u00e1ticas y cin\u00e9filo como existen pocos, quien apareci\u00f3 en la escena hace 15 a\u00f1os, al fundar la revista El Amante, en conjunto con su mujer Flavia de la Fuente, y de otro prohombre de la cinefilia argentina, el entusiasta Gustavo Noriega.<\/p>\n<p>Desde su aparici\u00f3n en 1991, no han existido dos revistas como El Amante en el panorana de la cr\u00edtica de cine en espa\u00f1ol. Quint\u00edn, Flavia y Gustavo escribieron (y escriben) de las pel\u00edculas desde la mirada del cin\u00e9filo impasible, supieron construir mes a mes un espacio reflexivo, pensante y apasionado para la cr\u00edtica de cine, que escapara de las modas y de las pesadas disquisiciones academicistas de las d\u00e9cadas anteriores (discusiones \u201cimportantes\u201d en su minuto, pero que ya nadie recuerda demasiado), con simpleza y sentido del humor. Reclutaron colaboradores, remecieron a los lectores, invitaron al debate sin demagogia. Sus dossier a autores fundamentales se hicieron imprescindibles, y si uno los relee ya a\u00f1os despu\u00e9s de su publicaci\u00f3n, son textos que siguen vigentes y vivos, tal como las pel\u00edculas que los inspiran. No hay letra muerta en El Amante.<\/p>\n<p>Conforme pasaron los a\u00f1os, la revista fue creciendo, el dise\u00f1o se moderniz\u00f3 (dejando de lado sus tradicionales portadas de negro con amarillo), entraron nuevos y j\u00f3venes cr\u00edticos, y se hicieron habituales las visitas y cr\u00f3nicas sobre festivales internacionales. Paralelamente al proceso de la publicaci\u00f3n, los bonaerenses comenzaron a hacerse cin\u00e9filos m\u00e1s exigentes e informados, debido a la atractiva programaci\u00f3n de las salas alternativas, como la <a href=\"http:\/\/www.teatrosanmartin.com.ar\/cine\/default.html\">Leopoldo Lugones<\/a> y Cosmos, y m\u00e1s tarde, el <a href=\"http:\/\/www.malba.org.ar\">Museo de Arte Latinoam\u00e9ricano de Buenos Aires<\/a>, el Malba, una iniciativa privada millonaria que se instal\u00f3 a finales de los noventa con una magn\u00edfica sala de exhibici\u00f3n, y un interesante programa de recuperaci\u00f3n y restauraci\u00f3n de copias de pel\u00edculas antiguas. La propia industria del cine argentino comenz\u00f3 a ponerse de pie, en parte, por la labor de Manuel Ant\u00edn, cineasta y propulsor de la institucionalidad despu\u00e9s de la dictadura argentina, quien desde el Instituto Nacional de Cinematograf\u00eda desterr\u00f3 la censura, propuls\u00f3 los fondos y destrab\u00f3 impuestos que afectaban a las producciones locales.<\/p>\n<p>En ese contexto, en 1999 y bajo iniciativa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (algo as\u00ed como nuestra Intendencia Metropolitana, que no tiene esta clase de ideas), se dio puntapi\u00e9 al primer BAFICI, una respuesta proactiva a dos disyuntivas: que la ciudad no ten\u00eda un festival de cine como la gente, y que Mar del Plata se estaba avejentando y durmiendo frente al cine nuevo que estaba apareciendo en todo el mundo.<\/p>\n<p>Al primer a\u00f1o, Flavia se integr\u00f3 a la plana de programadores, y en el 2001, Quint\u00edn fue llamado para la direcci\u00f3n del festival, tras la abrupta y confusa salida de su primer propulsor, Andr\u00e9s Di Tella. La llegada de Quint\u00edn fue casi revolucionaria para un festival ya bien encaminado. A partir de su presencia, y los contactos que ya hab\u00eda cultivado personalmente en festivales como Locarno, Tur\u00edn, Rotterdam o Chicago (viajes que, para quienes le\u00edamos esas cr\u00f3nicas, nos consta que cubr\u00edan con sus ahorros o por invitaciones), Quint\u00edn agarr\u00f3 el BAFICI y comenz\u00f3 a darle forma a lo que entendemos por \u201cindependiente\u201d arropando doblemente el t\u00e9rmino de una finalidad cultural y de una propuesta est\u00e9tica. \u201cNo hay como un festival para sorprenderse con el cine, para disfrutarlo, para descubrirlo, para arriesgarse con films que no tienen publicidad ni cr\u00edticas previas\u201d, escrib\u00eda Quint\u00edn para el segundo BAFICI (2000), cuando a\u00fan era espectador. Al a\u00f1o siguiente, cuando ya estaba a cargo de la fiesta, complement\u00f3 su punto de vista: \u201cUn festival de cine debe aspirar a ser algo m\u00e1s que una ceremonia correctamente organizada o la exhibici\u00f3n de repertorio adecuado (N de A: directa referencia al estilo de festival de cine que se hace en Mar del Plata)&#8230; Un festival debe ser, en primer lugar, un est\u00edmulo lo m\u00e1s poderoso posible para ver y hacer cine. Pero, adem\u00e1s, en la medida de sus posibilidades, un antagonista a la resignaci\u00f3n y la apat\u00eda. Es una exhortaci\u00f3n al p\u00fablico para que exija m\u00e1s de lo que le ofrecen, para que lleguen m\u00e1s pel\u00edculas y se ensanchen las fronteras de la distribuci\u00f3n y la exhibici\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Para Quint\u00edn, el festival es una experiencia vital con una finalidad social y cultural: si se exhiben 10 pel\u00edculas coreanas es porque es magn\u00edfico poder ver 10 pel\u00edculas coreanas, pero tambi\u00e9n porque su exhibici\u00f3n, en un contexto de otras trescientas pel\u00edculas igualmente interesantes, genera una sensaci\u00f3n de ansiedad cin\u00e9fila, el mejor remedio ante la abulia y la apat\u00eda de los espectadores, \u00e9sta una actitud que le deja el camino despejado a los tanques de estrenos norteamericanos que copan la exhibici\u00f3n en pa\u00edses como los nuestros. Un festival inabarcable, extenso, vivo, interesante, es lo que Quint\u00edn llama \u201cla utop\u00eda de la abundancia\u201d: \u201cLa exhuberancia buscada intenta crear conciencia de la multiplicidad porque ese es el verdadero horizonte del cine y, habr\u00eda que agregar, de la experiencia humana. Y tambi\u00e9n es bueno que en un universo cr\u00f3nicamente escaso, la utop\u00eda de la abundancia tenga una expresi\u00f3n simb\u00f3lica m\u00e1s genuina que la g\u00f3ndola del supermercado o el control remoto del televisor\u201d.<\/p>\n<p>Por ello, BAFICI se convirti\u00f3 en la pantalla de los desplazados: los que con propuestas cinematogr\u00e1ficas interesantes no estaban encontrando un lugar de encuentro y discusi\u00f3n para su cine, y con un p\u00fablico \u00e1vido a esas expresiones. Curiosamente, si bien muchos festivales en el mundo dan pantalla a estas iniciativas, pocos se especializan en ser una ventana exclusiva a este cine. En un mundo donde todos los festivales \u201cgrandes\u201d (Berl\u00edn, Cannes, Venecia) fueron tragados poco a poco por sus mercados paralelos, el BAFICI fue el lugar de los amantes: directores, cr\u00edticos, cin\u00e9filos y el nunca bien ponderado p\u00fablico en general.<\/p>\n<p>Que un festival as\u00ed llene sus funciones (de verdad, agotan sus entradas con una anticipaci\u00f3n agotadora) y tenga repercusi\u00f3n internacional fue el resultado de un trabajo bien hecho. Un trabajo independiente, mal que mal. El problema fue que, debido a esa independencia, la independencia de Quint\u00edn de hacer lo que pensaba era lo correcto para los cin\u00e9filos, el p\u00fablico, los distribuidores y el cine nacional, no estaba siendo recibido de esa forma por sus pares. Desde hace un par de a\u00f1os, comenz\u00f3 a correr el rumor de que los d\u00edas de Quint\u00edn a cargo del BAFICI estaban contados.<\/p>\n<p>****<\/p>\n<p>Quint\u00edn fue un excelente director de festival, o mejor dicho, un gran curador cinematogr\u00e1fico, una figura hasta el momento desconocida en Chile. Como dijo alguien por ah\u00ed, \u201cQuint\u00edn es un tipo que le gusta el cine y puede explicar por qu\u00e9\u201d. Y te lo puede mostrar en una cr\u00edtica, o programando las pel\u00edculas que eligi\u00f3 para su festival. Es un fino esteta del cine, y como tal, no solo ajeno a las propuestas puramente comerciales, sino que como ocurre sin problemas en las artes visuales (basta ver el trabajo de los curadores de los museos en cualquier parte del mundo), est\u00e1 preocupado de las obras, los autores, las propuestas, y no tiene intenciones de incorporar una variable comercial al momento de programar una pel\u00edcula (claro, \u00bfhay que decirlo?, no porque haya intr\u00ednsecamente algo perverso en una pel\u00edcula comercial, sino por que son esas pel\u00edculas las que tienen dominadas las pantallas del mundo, y en el mundo hay mucho m\u00e1s aparte de eso). Pero, por supuesto, toda la visi\u00f3n que Quint\u00edn tiene (y tuvo) como curador es (y fue) inversamente proporcional a la visi\u00f3n que tuvo para manejarse pol\u00edticamente en un cargo que, ya que es dependiente de una oficina del Estado, es pol\u00edtico. Quint\u00edn se gan\u00f3 un enemigo poderoso, el <a href=\"http:\/\/www.incaa.gov.ar\">Instituto Nacional del Cine y Artes Audiovisuales<\/a>, la promotora del cine argentino y la que da fondos para la realizaci\u00f3n de unas 50 pel\u00edculas todos los a\u00f1os. Y en su programaci\u00f3n, Quint\u00edn poco caso hac\u00eda a poner pel\u00edculas que el Instituto consideraba \u201cimportantes\u201d, de directores y productores \u201cvacas sagradas\u201d, pero que no eran m\u00e1s que, seg\u00fan sus propias palabras, \u201cpostales del subdesarrollo\u201d. Su apuesta iba por lo directores j\u00f3venes (como Lisandro Alonso, Albertina Carri, Ezequiel Acu\u00f1a, Lucrecia Martel, larga lista), pero no por edad, sino que por sentir que hacen pel\u00edculas que nadie m\u00e1s est\u00e1 haciendo en Argentina.<\/p>\n<p>El pecado de Quint\u00edn, m\u00e1s all\u00e1 de cierta arrogancia, fue que no tuvo problemas para acentuar sus diferencias con los que ten\u00edan el sart\u00e9n por el mango. En el 2003 escribi\u00f3 una nota para <a href=\"http:\/\/www.cahiersducinema.com\">Cahiers Du Cin\u00e9ma<\/a> explicitando lo que pensaba del INCAA: que como instituci\u00f3n poco hab\u00eda tenido que ver con lo que ahora se llama el \u201cNuevo Cine Argentino\u201d, y peor, que si este cine surgi\u00f3, lo hizo \u201ca pesar\u201d de las pol\u00edticas del INCAA. Eso dej\u00f3 los \u00e1nimos calientes, y los rumores de la salida de Quint\u00edn volv\u00edan a sonar fuerte.<\/p>\n<p>Pero la gota que rebas\u00f3 el vaso para los bur\u00f3cratas fue el <a href=\"http:\/\/www.festivalmdp.org\/\">MARFICI<\/a>, es decir, un proyecto de hacer una especie de BAFICI en el mismo lugar donde est\u00e1 la trinchera m\u00e1s poderosa del INCAA: el <a href=\"http:\/\/www.mdpfilmfestival.com.ar\/\">Festival de Cine Mar del Plata<\/a>. Fue demasiado. Era una iniciativa privada, curada por Quint\u00edn, algo peque\u00f1o, pero casi inventada para mostrarles c\u00f3mo se hace un buen festival de cine. Fue la provocaci\u00f3n \u00faltima. La que sell\u00f3 su salida.<\/p>\n<p>Lo que vino despu\u00e9s fue el matonaje, propio de las decisiones pol\u00edticas que se quieren disfrazar de otra cosa. Basurearon al bueno de Quint\u00edn: lo despidieron por e-mail mientras estaba de viaje en el Festival de Cine de Tur\u00edn, y luego se encargaron de que la prensa que dominan (especialmente, La Naci\u00f3n) \u201cdieran a entender\u201d de todo: que estaba lucrando con una labor para la cual hab\u00eda sido contratado, y que eso era inaceptable. M\u00e1s a\u00fan, al momento de elegir a un reemplazante, pusieron a Fernando Mart\u00edn Pe\u00f1a, el curador del Malba, y una especie de n\u00e9mesis de Quint\u00edn: un tipo que fund\u00f3 una revista de cine en la misma \u00e9poca de El Amante (publicaci\u00f3n que no vivi\u00f3 mucho), un innegable gestor que fund\u00f3 la Filmoteca Argentina, ha hecho kilos por la restauraci\u00f3n, que escribi\u00f3 un libro (\u201cCine de Super Acci\u00f3n\u201d) de pel\u00edculas friqueadas con el siempre excesivo Diego Curubeto, pero finalmente es un tipo de cin\u00e9filo m\u00e1s academicista y domesticado. Es probable que Fernando Pe\u00f1a posiblemente pueda estar unos 20 a\u00f1os en su cargo, porque son los que no molestan a nadie y nadie recuerda muy bien su cara aunque los hayan visto unas cien veces.<\/p>\n<p>La salida de Quintin, eso s\u00ed, trajo <a href=\"http:\/\/www.fipresci.org\/news\/archive\/archive_2004\/quintin.htm\">la protesta inmediata de la comunidad cin\u00e9fila mundial<\/a>, por llamarla de alguna forma. La Cahiers du Cinema junt\u00f3 las firmas de cr\u00edticos, cineastas, productores y directores de festivales de todo el mundo (personajes como Theo Angelopoulos, Olivier Assayas, Victor Erice, Harun Farocki, Hong Sang-soo, Richard T. Jameson, Jim Jarmusch, Kent Jones, Adrian Mart\u00edn, Alexander Payne, Richard Pe\u00f1a, Nicolas Philibert, Jonathan Rosenbaum, Serge Toubiana, David Walsh, entres m\u00e1s de cien firmantes) como una manera de pedir la reconsideraci\u00f3n del Gobierno de la Ciudad en su decisi\u00f3n. Pero ya hab\u00eda sido demasiado tarde.<\/p>\n<p>****<\/p>\n<p>El BAFICI de este a\u00f1o fue uno de transici\u00f3n. Debido a que el cambio de director fue tard\u00edo, al menos la mitad de la programaci\u00f3n ya estaba hecha por Quint\u00edn y programadores, as\u00ed que por ello se pudo ver la retrospectiva de Andr\u00e9 S. Laberthe, Bill Plympton, y un pu\u00f1ado de pel\u00edculas interesantes. La otra mitad fue picadillo: la presencia argentina fue pobre (numerosas cintas con poco que decir), los documentales mal elegidos, mucho m\u00e1s cine franc\u00e9s (o peor, afrancesado) y menos asi\u00e1tico, y pel\u00edculas que poco ten\u00edan que hacer aqu\u00ed&#8230; como \u201cMi mejor enemigo\u201d, que gracias a que Pablo Trapero (coproductor de la pel\u00edcula) ya es uno de los que roncan en el INCAA, le dieron la pasada a la exhibici\u00f3n de su \u00faltima aventura. Se incorpor\u00f3 una secci\u00f3n llamada \u201cAlgo jud\u00edo\u201d, secci\u00f3n a la que Quint\u00edn se opuso no por racismo, sino por intolerancia a los espacios arrendados. Y una retrospectiva a Chantal Ackerman, odiada hasta por el m\u00e1s tolerante de los espectadores. Qu\u00e9 decir del diario del festival, llamado \u201cSin aliento\u201d: se qued\u00f3 definitivamente sin aire, mal escrito, desapasionado y feo.<\/p>\n<p>Muchas preguntas quedan hoy por el camino que tomar\u00e1 Fernando Mart\u00edn Pe\u00f1a en su direcci\u00f3n, en especial respecto a lo que \u00e9l entienda por \u201cindependiente\u201d. Fue la b\u00fasqueda de independencia la que mat\u00f3 a Quint\u00edn. A pesar del \u00e9xito del festival y la marca que dej\u00f3 en todos quienes asistieron a alguna de sus versiones, su independencia puede darse por sepultada, o por lo menos, traducida a hacer un festival de pel\u00edculas raras que no llegan a esta esquina del mundo. La traducci\u00f3n de Quint\u00edn ten\u00eda, en cambio, casi un imperativo moral: abramos la ventana a \u201clo nuevo\u201d y seamos un motor para que \u201clo nuevo\u201d tenga, poco a poco, espacio en la exhibici\u00f3n cinematogr\u00e1fica. Que el festival no nazca y muera tres semanas al a\u00f1o, sino que sea un motor cultural para propulsar una industria que, de otra forma, solo se dedica a replicar formatos previamente masticados, inofensivos e inocuos para la mayor cantidad de gente posible. Esa propuesta hoy est\u00e1 en entredicho. Se hizo sospechosa para quienes solo quer\u00edan que fuera una fiesta, globos de colores que pod\u00edan traducirse en votos para espectadores que tambi\u00e9n son electores de cargos p\u00fablicos. Por supuesto, como se sabe, cuando hablamos de cine no solo hablamos de pel\u00edculas. Inevitablemente, cuando hablamos de cine terminamos hablando de pol\u00edtica y realidad social. Terminar de entender eso es clave para entender de lo qu\u00e9 hablamos realmente cuando hablamos de independencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La salida de Quint\u00edn de Bafici, y sus consecuencias.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","footnotes":""},"categories":[3,9],"tags":[],"class_list":["post-64","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-festivales-de-cine","category-polemica-en-el-bar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}