{"id":338,"date":"2006-04-19T14:23:55","date_gmt":"2006-04-19T18:23:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.analizame.cl\/blog\/?p=338"},"modified":"2006-04-24T20:54:11","modified_gmt":"2006-04-25T00:54:11","slug":"informe-de-bafici-1-expectativas-maltrechas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/2006\/festivales-de-cine\/informe-de-bafici-1-expectativas-maltrechas\/","title":{"rendered":"Informe de BAFICI 1: Expectativas maltrechas"},"content":{"rendered":"<p>Los lectores de este blog son muy exigentes. Piden de todas las formas la cobertura de este servidor de Bafici. Me llegan correos, dejan mensajes, siento la presi\u00f3n. Me alegra que as\u00ed sea. Pues les dir\u00e9 algo sobre este Bafici: que los que no vinieron se pueden quedar tranquilos. No son tantas las sorpresas incre\u00edbles de este a\u00f1o (comparado, no s\u00e9, con los documentales de Andr\u00e9 Laberthe de a\u00f1o pasado, por ejemplo). S\u00ed, es un gusto ver las de Cristian S\u00e1nchez, y no s\u00e9, la de Nicholas Ray, pero me he quedado un poco consternado con la selecci\u00f3n de este a\u00f1o. \u00bfSer\u00e9 yo?<\/p>\n<p><!--more|inline-->Les mando todo lo que he visto hasta anoche. Un texto largo, infinito, interminable. A ver si alguien se anima a llegar hasta el final. Sobre la competencia y c\u00f3mo le va a \u201cLa sagrada familia\u201d (que hoy tiene su primera funci\u00f3n), en la pr\u00f3xima entrada. Lo prometo. Un abrazo.<\/p>\n<p><strong>\u201cThe forsaken land\u201d, de Vimukthi Jayasundara:<\/strong> Terminada la guerra en Sri Lanka, en un despoblado camino del interior del pa\u00eds, un guardia caminero (ex militar de la guerra) pasa tranquilamente sus d\u00edas mirando el paisaje por la ventana. Le pasan cosas: un grupo de militares que lo secuestra y lo humilla dej\u00e1ndolo desnudo en un pozito natural; su joven y sensual mujer, su hija y su hermana transitan por la naturalidad, hasta que un violento hecho empuja al guardia a inmiscuirse en un crimen. Jayasundara es disc\u00edpulo de Tsai Ming Liang y reconoce admirar a Tarkovski, pero estos nombres son solo referencias: el tono contemplativo, a ratos bello, no asegura intensidad. Sin embargo, como me coment\u00f3 acertadamente Cristian Leighton, la pel\u00edcula hace un muy inteligente uso de los espacios f\u00edsicos: hace familiares lugares que nunca antes hemos visto.<\/p>\n<p><strong>\u201cPont de Varsovia\u201d, de Pere Portabella:<\/strong> este catal\u00e1n es la estrella perdida de este a\u00f1o del festival. Muy recomendado por Quint\u00edn, Portabella es un artista experimental y un s\u00e1tiro profesional: el primer tercio de la pel\u00edcula es el seguimiento a unos excentricos y antip\u00e1ticos jurados de un premio de novela. Un premio que ya est\u00e1 cocinado de antemano, y no precisamente por las cualidades literarias del autor. Este comienzo de pel\u00edcula est\u00e1 condimentado por la presencia de un director de orquesta que dirige a sus m\u00fasicos sin que estos salgan de sus departamentos, tocando sus instrumentos por las ventanas, vestidos de frac, recibiendo las instrucciones del director por unas pantallas de televisi\u00f3n; y una fiesta de alta sociedad, de la entrega del premio, donde los invitados tienen conversaciones que revelan su burgu\u00e9s futilidad, y donde los garzones son los verdaderos intelectuales. El escritor ganador, que vendr\u00eda a ser un resumen de los escritores espa\u00f1oles de todos los tiempos, responde preguntas con respuestas ingeniosas sobre los premios literarios, las mujeres y la vida. Luego de media hora as\u00ed, vienen los cr\u00e9ditos iniciales de la pel\u00edcula, la cual, ahora sabemos, se llama como la novela ganadora: \u201cPont de Varsovia\u201d. La digresi\u00f3n llega ahora m\u00e1s lejos. Las pantallas de televisor vuelven al protagonismo, lo mismo que personajes encamados y m\u00e1s disgresiones. Por choque con otra funci\u00f3n, tuve que dejar esta a mitad de camino. Ahora me arrepiento. Volver\u00e9 a Portabella.<\/p>\n<p><strong>\u201cKeane\u201d, de Lodge Kerrigan:<\/strong> Qu\u00e9 puedo decir: escuch\u00e9 mucho hablar esta nueva maravilla del cine independiente norteamericano (de quien en Bafici est\u00e1n mostrando sus tres pel\u00edculas) pero luego de verla, solo puedo decir que tanta felicitaci\u00f3n me parece en extremo exagerada. Keane, el protagonista, es un enfermo, o un exc\u00e9ntrico o un solitario muy triste, nunca sabemos muy bien. Dice haber perdido a su hija peque\u00f1a en una estaci\u00f3n de buses. Su desesperada b\u00fasqueda del comienzo es una interesante partida, pero a medida que se desenvuelve la narraci\u00f3n y el trabajo actoral de Damian Lewis se hace m\u00e1s reiterativo en sus tics, y las buenas impresiones comienzan a desdibujarse. La peli es independiente por los cuatro costados: la estrategia narrativa (los primeros planos cerrados, el montaje, el audio ambiente) recuerda al cine m\u00e1s indie de los setentas, y la soledad de los hoteles baratos no est\u00e1 lejos de la de un campo de refugiados. Por si fuera poco, Steven Soderberg aparece entre los productores de la pel\u00edcula. Pero la b\u00fasqueda de este sentimiento mayor (la soledad universal) hace un forado en los personajes, que en rigor, son las bases que sustentan esta b\u00fasqueda, y todo termina desmoron\u00e1ndose en el camino. Con final abierto y todo.<\/p>\n<p><strong>\u201cEl zapato chino\u201d, de Cristian S\u00e1nchez:<\/strong> Esta joyita del circuito alternativo chileno (es decir, las salas de clases de las escuelas de cine) es cine \u201cnegro\u201d, pero entendido de una manera generosa: no es un policial, pero hay un misterio muy oscuro encerrado en la historia. Hay una femme-fatale que es una pobre adoslescente que es el objeto del deseo de un taxista cincuent\u00f3n y el hijo del jefe del taxista. Las conversaciones en la pieza de motel son de antolog\u00eda. Y el humor es muy, muy negro. Tal como Ruiz, S\u00e1nchez lleva lejos el descubrimiento que hizo el cine de los sesentas en nuestro pa\u00eds: la gram\u00e1tica del habla de los chilenos es tan po\u00e9tica como humor\u00edstica, tan disgregada como directa, tan inocente como malvada.<\/p>\n<p><strong>\u201cWilliam Eggelston\u2019s Stranded in Canton\u201d de William Eggeelston y Robert Gordon:<\/strong> Me arrepent\u00ed de ver esta pel\u00edcula a los 15 minutos de haber comenzado la funci\u00f3n. Se trata de las pel\u00edculas familiares grabadas por el fot\u00f3grafo profesional William Eggelston en 1973, cuando tuvo en sus manos una de las primeras c\u00e1maras de video del mercado. Eggelston trata la c\u00e1mara de video como si fuera una de fotos, sus enfoques parecen enfoques fotogr\u00e1ficos, y eso, al cabo de un rato, es agotador. M\u00e1s de cuarenta personas salieron de la sala en la funci\u00f3n. La galer\u00eda de exc\u00e9ntricos a los que graba en video Eggleston sirve para marcar las diferencias entre el trabajo de la imagen fija y la imagen audiovisual: ver a los locos que se ven tan bien en foto-fija, pero gritando y en movimiento, es un espectaculo que raya con lo pat\u00e9tico. Sin embargo, d\u00edas despu\u00e9s de esa funci\u00f3n sigo recordando los barridos en blanco y negro de una imagen de video tan pura como borrosa.<\/p>\n<p><strong>\u201cIl canto dei nuovi emigranti\u201d de Felice D\u2019agostino y Arturo Lavorato:<\/strong> Documental ganador del Festival de Tur\u00edn, a partir del retrato de un poeta de culto Franco Costabile, arma el relato de la emigraci\u00f3n calabresa en Italia, un poblado donde nadie se mantiene quieto. Nada especial.<\/p>\n<p><strong>\u201cShadow\u201d de Naomi Kawase:<\/strong> Para los asistentes habituales de Bafici, Naomi Kawase es a estas alturas algo as\u00ed como una celebridad. Su largometraje \u201cShara\u201d cal\u00f3 tan hondo entre quienes lo vieron en un Bafici hace un par de a\u00f1os, que litros de tinta corrieron para hablar de ella y su cine, oculto, casi desconocido. \u201cShara\u201d, fui testigo, apareci\u00f3 en el listado de las 10 mejores pel\u00edculas de la vida de varios cr\u00edticos en El Amante. As\u00ed las cosas, la exhibici\u00f3n de este corto de 28 minutos era un evento esperado, y fue exhibido a sala llena con un lindo programa doble con la \u00faltima de Kossavovsky. El punto es que \u201cShadow\u201d es una rara, bella, intensa pieza de cine sobre el cine, o para ser m\u00e1s exacto, del video sobre el video. En un solo espacio, en un departamento de cualquier ciudad, en una tarde en que podemos escuchar por la ventana abierta c\u00f3mo juegan unos ni\u00f1os en el exterior, un hombre graba a una mujer con una c\u00e1mara digital. Conversan con cari\u00f1o. Se r\u00eden. Repentinamente el hombre, un cincuent\u00f3n, le dice a la mujer, una treintea\u00f1era, que \u00e9l es su padre. La mujer pasa con mucha naturalidad de la risa al descreimiento, del descreimiento a la duda, de la duda a la pena. El perverso juego de hacer esta confesi\u00f3n con una c\u00e1mara en la mano se hace a\u00fan m\u00e1s raro cuando vemos que hay otra mujer en la habitaci\u00f3n, al parecer, la misma Naomi Kawase. Hombre y mujer siguen conversando. La escena crece en intensidad, y logra transmitir quien sabe c\u00f3mo un pena muy grande. Es dif\u00edcil describir el origen de esta pena. No es a partir de la intimidad (hay otra c\u00e1mara en la habitaci\u00f3n, y otra persona que no hace mucho por ocultarse), y la actuaci\u00f3n de la joven es muy fina, pero hay algo medio indescriptible que hace de estos 28 minutos los 28 minutos m\u00e1s intensos y raros y voyeuristas de este festival. Para buscar \u201cShara\u201d y verla.<\/p>\n<p><strong>\u201cZizek!\u201d de Astra Taylor:<\/strong> A Slavov Zizek lo definen como humorista, exc\u00e9ntrico, carism\u00e1tico. El autor de \u201cTodo lo que siempre quiso saber de Lacan (y nunca se atrevi\u00f3 a preguntarle a Hitchcock)\u201d parece m\u00e1s el due\u00f1o de un restaurant de comida italiana que el influyente fil\u00f3sofo marxista-lacaniano que dicta conferencias en las principales universidades del mundo. Este documental hace muy poco para comprender la esencia del pensamiento de Zizek, y se fascina demasiado con sus visiones rotundas sobre el amor y la existencia, sobre la necesidad de la izquierda de un nuevo intelectual que llene sus expectativas de modelo ut\u00f3pico, y en especial, sobre c\u00f3mo Lacan sigue teniendo la vigencia que otros intelectuales hasta el d\u00eda de hoy le niegan. Zizek tiene algo de renegado, de motoquero, de playboy (actualmente vive en Buenos Aires, emparejado con una bella modelo de 20 a\u00f1os), y este documental es un retrato cari\u00f1oso, pero sobre todo, una mirada perpleja ante un hombre (mal que mal, un cin\u00e9filo) que excede los bordes de la pantalla.<\/p>\n<p><strong>\u201cThe well\u201d de Kristian Petri:<\/strong> Este alem\u00e1n decide hacer lo que muchos otros debieron hacer hace mucho tiempo atr\u00e1s: mirar a Orson Welles como si fuera Charles Foster Kane. Petri llega a Espa\u00f1a a seguir la pista de los \u00faltimos a\u00f1os de Orson Welles en ese pa\u00eds. Y su Rosebud, su misterio que lo hace movilizarse, es un detalle que seg\u00fan Petri ha sido mirado muy en menos por los biografos de Welles: el director pidi\u00f3 que sus cenizas descansaran en un peque\u00f1o poblado en Espa\u00f1a, en un pozo en la casa de uno de los toreros m\u00e1s famosos de su \u00e9poca. Un pozo, \u201cwell\u201d en ingl\u00e9s. M\u00e1s all\u00e1 del obvio juego de palabras (The Orson\u2019s well), Petri hace reflexiones c\u00e1mara en mano y voz en off acerca del director de la tauromaquia, la abundante comida, los hoteles y los peque\u00f1os poblados de Espa\u00f1a. Una curiosidad cin\u00e9fila, sobre todo por el material de archivo que incluye los comerciales de champagne que hac\u00eda Welles en Espa\u00f1a para pagar sus siempre abultadas cuentas.<\/p>\n<p><strong>\u201cDavid Holzman\u2019s diary\u201d de Jim McBride:<\/strong> La primera pel\u00edcula del director de ese ochentero remake de \u201cSin aliento\u201d con Richard Gere, ten\u00eda un genuino v\u00ednculo con Godard desde sus inicios. Esta pel\u00edcula es el documento de prueba. Su opera prima es un diario de vida de un joven cineasta que decide filmar su vida, su barrio, sus vecinos. El acto es incomprendido por su novia, y bienvenido por una deslenguada y ninf\u00f3mana vecina. Un fresco ejercicio de cineasta, para aprender haciendo, donde se ejercitan c\u00e1maras lentas caminando por las veredas, c\u00e1maras cenitales con lentes ojos de pez tomada con las manos en alto, y mucho humor. Muy candida.<\/p>\n<p><strong>\u201cEn el hoyo\u201d de Juan Carlos Rulfo:<\/strong> Este documental sobre la construcci\u00f3n de una carretera en el DF mexicano gan\u00f3 Sundance este a\u00f1o, y es una pel\u00edcula muy simple, y no muy inspirada. Rulfo, hijo del gran escritor, se acerca a los trabajadores despu\u00e9s de que ha visto que la carretera se est\u00e1 construyendo frente a su ventana, seg\u00fan el mismo ha dicho. Se acerca a los trabajadores con cierto paternalismo, y desde ese acomodado punto de vista, pareciera que los obreros no son m\u00e1s que tipos simp\u00e1ticos que hablan chistoso, tienen costumbres campesinas, y se asustan con superticiones demon\u00edacas. Rulfo se queda en la superficie, est\u00e1 m\u00e1s preocupado de \u201clos sonidos\u201d de la ciudad que de sus habitantes, quienes solo parecen ser entes que emiten otra clase de sonidos. Un documental infantil. Quiz\u00e1s por eso, el lindo plano secuencia a\u00e9reo sobre la larga carretera, con el que termina la pel\u00edcula y que dura ocho minutos, es un plano vac\u00edo, desprovisto de un sentido duradero.<\/p>\n<p><strong>\u201cLinda, Linda, Linda\u201d de Nobuhiro Yamashita:<\/strong> Atenci\u00f3n con esta: \u00bfQu\u00e9 hace una comedia adolescente en un festival como este? Qui\u00e9n sabe, pero qu\u00e9 bienvenida es. Esta encantadora cinta cuenta la historia de tres amigas japonesas que tienen una banda de rock en el colegio, deben actuar en un festival, pero se quedan sin vocalista. Su unica salida es reclutar a una estudiante de intercambio coreana, que debe aprenderse las canciones, en japon\u00e9s, desde cero. La historia est\u00e1 contada con mucho humor y mucho cari\u00f1o, dos sentimientos que tanta pel\u00edcula independiente parecen olvidarse. Sobre todo, est\u00e1 el punk rock onda Ramones que rebasa la pel\u00edcula, y que parece ser iron\u00eda sobre iron\u00eda. Esta \u201cm\u00fasica para ni\u00f1itas\u201d sigue llena de vida y frescura. Hay que ser una persona muy grave para tomarsela demasiado en serio, y una muy tonta para rechazarla.<\/p>\n<p><strong>\u201cWe can\u2019t go home again\u201d de Nicholas Ray:<\/strong> El viejo Ray siempre era solicitado por sus consejos. Jovenes actores y cineastas se le acercaban para pedirle consejos, rodearse de su onda, su parche en el ojo, su pelo de payaso yonqui. Esta pel\u00edcula parace ser su legado definitivo, una manera de decir, \u201c\u00bfQuieren aprender algo de m\u00ed? Vean esto y dejenme en paz\u201d. Con pantalla fragmentada, con proyecciones sobre proyecciones en una lona que parece ser una paleta de colores f\u00edlmicos, la pel\u00edcula es un relato sobre un grupo de j\u00f3venes que toma clases con Ray, y lo miran en menos. Una chica anda sin pantalones por la casa, los otros parecen un grupo de nerds con lentes y conciencia social. Dentro de esta experimentacion, vemos a Ray dando su consejo definitivo a uno de sus disc\u00edpulos: \u201cNunca esperes demasiado de tus profesores\u201d. Y luego, se suicida con una cuerda, no sin antes decir sus \u00faltimas palabras, las mismas que titulan su libro autobiogr\u00e1fico: \u201cFui interrumpido\u201d. Experimental, pero de las inolvidables.<\/p>\n<p><strong>\u201cAccio Santos\u201d de Pere Portabella:<\/strong> Portabella, segunda parte. Este corto de 10 minutos es conceptual, a la John Cage y su \u201c4:33\u201d. Un pianista, Santos, habitual colaborador de Portabella, intepreta una obra frente a un piano, de comienzo a fin, por casi cinco minutos. La obra esta grabada con tres micr\u00f3fonos, y filmada con solo tres cortes de planos. Luego, vemos a Santos acercarse a una mesa, escuchar lo que acaba de grabar en una cinta magnetica. Volvemos a escuchar la interpretaci\u00f3n, hasta la mitad, cuando Santos enchufa los audifonos al reproductor, y todo queda en silencio, por tres o cuatro minutos. El silencio de la sala toma su propio camino. Pel\u00edcula inconcebible para no ser vista en una sala, y definitivamente ajena al DVD.<\/p>\n<p><strong>\u201cPlay-back\u201d de Pere Portabella:<\/strong> De nuevo Portabella, de nuevo corto y de nuevo con Santos. Esta vez el m\u00fasico dirige a un coro de aficionados que tratan de seguirle el ritmo a su obra coral de cortes abruptos, gritos, y caminatas sobre el escenario.<\/p>\n<p><strong>\u201cVampir-Cuadecuc\u201d de Pere Portabella:<\/strong> Los dos cortos anteriores anteced\u00edan a este largo de comienzo de los setentas. Se trata de making-of sobre la filmaci\u00f3n de \u201cEl conde Dr\u00e1cula\u201d, dirigida por Jess Franco, producida por la Casa Hammer, y protagonizada por un Cristopher Lee con bigotes. Portabella entiende el making-of como un cine vampiro, o bien, cine sanguijuela. Por lo tanto, decide aprovechar los actores y los decorados de la de Jess Franco, para filmar \u00e9l mismo, en mudo, en un blanco y negro muy constratado, y con la m\u00fasica y los sonidos de Carlos Santos, una versi\u00f3n vamp\u00edrica de la filmaci\u00f3n de la pel\u00edcula del vampiro. Como es un making-of, en medio de la trama tambi\u00e9n vemos como hacen efectos especiales de telara\u00f1as y puntitos de colmillos en el cuello de las actrices, o como los murci\u00e9lagos de goma atraviesan las habitaciones colgados de un cable pl\u00e1stico. Tambi\u00e9n vemos los jugueteos propios de los actores en estos making-of, pero incorporados al relato. As\u00ed, cuando Cristopher Lee le hace un juguet\u00f3n manotazo a la c\u00e1mara, puesto en un lugar apropiado y con un rugido animal de fondo, es para dar un salto de miedo. La mezcla ficci\u00f3n-documental-vampiros es muy interesante, y est\u00e1 filmada con un cuidado extremo.<\/p>\n<p><strong>\u201cTroll\u201d de Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez Morandi y Eva Serrats Luyts:<\/strong> Otro documental sobre un marginado social, en este caso una yonqui de Barcelona. \u00bfQu\u00e9 pasa con estos documentalistas acomodados, que estudian en escuelas de cine? \u00bfTanto les sorprende la pobreza? \u00bfTanto les fascina la podredumbre humana? Troll es una yonqui que no deja de inyectarse coca hasta en la \u00faltima vena que le queda libre en el cuerpo (la pel\u00edcula parte con Troll inyect\u00e1ndose en los pezones), que est\u00e1 a punto de que le corten un pie, y que tiene la capacidad de hacer l\u00facidas reflexiones sobre su condici\u00f3n. La pel\u00edcula se disculpa diciendo que esto es una \u201cidea original\u201d del director y la yonqui. Pero, \u00bfqu\u00e9 es eso? \u00bfUna disculpa? \u00bfcarta blanca para mostrar a la mujer roncando cuando duerme? \u00bfCon qu\u00e9 nos quedamos despu\u00e9s de ver \u201cTroll\u201d? \u00bfQu\u00e9 este es un mundo injusto? Vaya novedad burguesa. Una pel\u00edcula muy molesta, como pueden ver.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los lectores de este blog son muy exigentes. Piden de todas las formas la cobertura de este servidor de Bafici. Me llegan correos, dejan mensajes, siento la presi\u00f3n. Me alegra que as\u00ed sea. Pues les dir\u00e9 algo sobre este Bafici: que los que no vinieron se pueden quedar tranquilos. No son tantas las sorpresas incre\u00edbles [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-338","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-festivales-de-cine"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/338","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=338"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/338\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=338"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=338"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.maza.cl\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=338"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}